Arribada

Veia las puntas de sus botas hiriendo el polvo amarillento. Ahorraba el resuello con la codicia de quien no sabe cuándo llegará el descanso. El sol irradiaba implacable y la arena respondía su ataque; él en medio, como si alguien hubiera prendido una hoguera en el mismísimo infierno. Ya no recordaba su montura. Su mano […]

El último aliento

Ocurría siempre al terminar la jornada; justo cuando los pies pedían libertad, cuando se podía parar y valía la pena sacudirse el polvo. Entonces todos echaban una última carrera, aullando mientras galopaban, pensando ya en llegar cuanto antes al rancho y llenar el estómago. Era entonces, en ese preciso instante, cuando, a lomos de su […]