El vigía

Llevaba días en aquella minúscula torre; curtiéndose, decía el capitán: nunca mejor dicho a juzgar por el viento seco y el sol implacable. Abandonaba su puesto solo para comer y dormir. Aunque a veces conseguía escaparse para echar una mano a las cartas; siempre y cuando no hubiera ningún oficial cerca. Las horas pasaban como […]

Guerras

Se llevó las manos a la cara; sintió cálida la sangre. El viento golpeó su rostro y notó los surcos endureciéndose, tensando los pómulos. Frente a él estaban los tipis y el resto de la tribu trabajando alrededor de la pieza cazada, no era mala montura pero sus dueños no la echarían ya de menos. […]