Jordi contreraS

Evoco contextoS

Ostias, que se me muere!!!

A esto se juega interpretando un personaje. Nos ponemos en su piel y vivimos a través de él durante lo que dura la sesión, la partida, la campaña entera… o hasta que se nos muera.

Si se hace bien, se tiene en cuenta sus preferencias, sus desavenencias, sus hábitos y manías y al final del hilo estamos tan acostumbrados a ellos que sabemos cómo responderán en tal o cual situación.

Ahí es cuando jugamos de verdad, cuando creamos un vínculo similar al que podamos hacer con el pj de un libro o una película, pero un poco más cercano. Así que no es de extrañar que nos joda la muerte. Esto es algo que todo Evocador debería tener en cuenta. Porque, sea como sea, una despedida siempre ha de ser una despedida.

Si la muerte fue chorras, que lo sea a nivel mítico.

Si fue triste o entregada, que así quede en la mente de todos.

Si fue arrebatada, habrá que dar el tiempo que haga falta para asimilarla.

Muchos juegos tienen sus propias creencias respecto a la muerte; a veces varias, dependiendo del mundo. Si no hay nada prefijado, que sean los pjs quienes elijan apilar piedras para evitar que accedan las alimañas y despedirse, quitándose el sombrero de aquel canalla que siempre estuvo ahí; o poner su cuerpo flotando a la deriva con algún símbolo de lo que fue en vida.

Y si no, si no hay tiempo o ganas o ideas…

Siempre nos quedará el cementerio.

Juega a muerte, Evocador, y Requiescat in Pace.

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