Jordi contreraS

Evoco contextoS

Druidas

Hoy quería charlar contigo acerca de una profesión/clase/tipo de personaje que, como un muro de zarzas, me engancha: el druida. 

Vaya por delante que en esto del rol el druida no tiene mucho que ver con la casta sacerdotal que históricamente se adjudica a sus homónimos del mundo celta, al menos en cuanto a organización se refiere. El druida en el rol tiene más que ver con esa religión individualista más propia del chamán, al menos en cuanto a forma de vida.

En realidad se trata de un punto intermedio, nada más apropiado para un arquetipo tan asociado a la neutralidad. Un tipo de personaje que mira hacia la ficción y las leyendas y se baña en ellas sin complejos.

El druida es la naturaleza y la naturaleza es el druida. Tanto uno como otro se benefician mutuamente, manteniendo ese equilibrio que garantizan las leyes naturales y que tanto veneraban sus tocayos celtas con la tríada de nacimiento, muerte y renacimiento.

Se parecen a los chamanes de los indios americanos, aborígenes australianos, fremen, beduínos, mongoles y todos aquellos que vivan en fuerte conexión con la naturaleza, pero dando un paso más: el druida se aleja de la tribu para convertirse en un avatar del medio en el que vive.
Así pues, es la estepa, el bosque, la jungla, el desierto, la montaña, las cavernas y, valga de ejemplo el Shadowrun, hasta el entorno natural que aún late en la ciudad. Comprende la naturaleza desde dentro y esta lo transforma:

Un druida del desierto puede ser: seco, árido, extremo, hostil y hospitalario.

Un druida del bosque: exuberante, prolífico, impresionante, oscuro y potente.

Un druida de la jungla: enigmático, enmarañado, sinuoso, acechante y generoso. 

Un druida de la montaña: duro, rudo, fuerte, resistente y monumental.

Los tipos pueden definirse aún más conforme más concretemos el medio natural. Tirando para casa, un druida de bosque mediterráneo podría ser: sutil, eterno, resiliente, paciente, espinoso y resolutivo.

El cambio se completa cuando el druida comprende realmente e interioriza todas las estrategias que tiene la naturaleza para adaptarse y sobrevivir; es entonces cuando puede reproducirlas, sea adquiriendo la cualidad de transformarse en los seres vivos del lugar que habita, conectando con el medio como un Paul Atreides en Arrakis o adoptando sus cualidades como hacen los lix en Hom-maC.

Ese cambio revierte en la misma naturaleza, y aquellas zonas que cuentan con su propio avatar se fortalecen, convertiéndose en la máxima expresión de ese tipo de entorno.

No hemos hablado de daño, de modificadores, beneficios por nivel ni de temas munchkin; más que nada porque siempre he sido más temático, porque esos aspectos dependen más del sistema que uses, porque otros lo hacen mejor que yo y porque si algún día echamos unos dados y uno de los dos lleva un druida, me gustaría que oliera a plantas, que en su ira se adivine el dolor agudo de las espinas, que suenen las hojas al oírle reír y que al mirarle directamente a los ojos, uno comprenda que todo cuanto hay alrededor descansa allí dentro. 

Buena raigambre para tus partidas y que broten los dados.

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